Después de tres cesáreas, hay algunas cosas que hoy no faltarían en mi maleta del hospital.
1. Pijamas o sets con fácil acceso para lactancia
Durante los primeros días vas a alimentar a tu bebé muchas veces al día.
Tener prendas cómodas, suaves y con acceso fácil para lactancia hace una gran diferencia.
Además, son las mismas prendas que probablemente usarás para salir del hospital y para recibir visitas, por lo que vale la pena elegir opciones que te hagan sentir cómoda y arreglada al mismo tiempo.
2. Brasieres para lactancia
Tus brasieres habituales pueden dejar de sentirse cómodos desde el embarazo y aún más durante el postparto.
Un buen brasier para lactancia facilita las tomas y brinda comodidad durante esos primeros días.
3. Intimates postparto o ropa interior cómoda de tiro alto
Después de una cesárea, muchas mamás prefieren ropa interior suave, cómoda y de tiro alto que no roce la zona sensible del abdomen.
Para mí, es uno de esos básicos que realmente hacen la diferencia durante la recuperación.
4. Toallas postparto
Aunque hayas tenido una cesárea, seguirás teniendo sangrado durante los días posteriores al nacimiento.
5. Productos para lactancia
Dependiendo de cada mamá, pueden ser útiles discos absorbentes, crema para pezones o accesorios que hagan más cómoda esta etapa.
6. Una botella de agua reutilizable y snacks
Las primeras horas suelen ser largas y es importante mantenerte hidratada.
7. Manta Strip (prenda de soporte abdominal diseñada para el postparto)
Después de mi tercera cesárea aprendí que la contención uniforme puede hacer una enorme diferencia en cómo te sientes al levantarte, caminar y moverte durante los primeros días.
Por eso hoy la considero uno de los imprescindibles de mi maleta del hospital.

